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sábado, 29 de mayo de 2010

El rayo de luna y la luna

Hola de nou. Avui m'agradaria compartir amb totes vosaltres aquest bonic conte per fer relaxació amb els nens i nenes. He trobat que és una història màgica i escrit amb una gran bellesa. Espero que us agradi.




Entras en el jardín y lo encuentras más bonito que nunca. Todo está silencioso, tan silencioso que hasta oirías el vuelo de una mosca si pasara por tu lado. Las flores levantan orgullosas su corola para recibir la luz que inunda el jardín. Es la luz que irradia la luna llena desde lo alto del cielo. Las ramas de los árboles mecen suavemente la luz de la luna entre el follaje y dejan que sus dedos de perlas toquen el suelo.
El abuelo árbol está más hermoso que nunca a la luz de la luna. Una brisa ligera juguetea entre sus ramas, roza las verdes hojas y produce un sonido como música.


Te acercas al tronco del abuelo árbol y la luz de la luna se hace más y más intensa. La luna manda haces de luz al mundo para que todos vean en la noche; al pie del árbol sabio aparece un rayo luminoso que va a llevarte por encima de la tierra hasta la luna.


Si te pones de pie en el rayo de luna verás que está lleno de brillos, que te envuelve todo el cuerpo con sus notas diminutas hasta hacerte brillar. El abuelo árbol te dice adiós con las ramas cuando al rayo de luna te eleva suavemente sobre la tierra. Ya estás por encima del jardín, las flores también mueven la corola y te mandan su perfume por el aire.


Tu rayo de luna es como un dedo de luz pura que surca los cielos y te lleva cada vez más alto, más arriba de lo que has estado nunca, hasta que llegas muy cerca de esa luna dorada que siempre te ha enviado su luz desde las alturas. Ahora puedes pisar la luna y notar su superficie bajo los pies. Es distinto que cuando pisas la tierra, es más ligero, como si rozaras apenas la superficie lunar con los pies. Puedes flotar y hacer la rueda porque todo lo que habita en la luna es muy ligero.


El pueblo de la luna sale a recibirte. Son muy altos y esbeltos, y sus vestidos dorados brillan cada vez que se mueven. Quieren llevarte a ver las aguas de la luna para que te bañes allí con las hermosas criaturas lunares.


También quieren que veas la otra cara de la luna, la que normalmente no enseñan a la gente.
¿Quieres ir con ellos? A lo mejor, primero prefieres ver que más cosas hay en este lado.


Siempre podrás subirte en tu rayo de luna para llegar aquí cuando quieras desde el jardín. Sólo tienes que mirar a la luna y pedirle tu rayo de luz especial para que te lleve. Ahora te dejo a fin de que recorras la luna a tu gusto…


Maureen Garth: "Rayo de luna. Meditaciones para niños 2". Ed. Oniro.

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